Llegamos y Rolan ya despegaba después de unas horas de aguante, estaba flojo pero
de a poco se empezó a poner térmico.
Con las patitas en la nube...
Una vez aterrizados saqué fotos porque no me animé a soltar los mandos, estaba juerte y me deaba
cagaso no controlar mi vela.
Lugar increíble para ir a pasar unos días con carpa, cerveza del enano y las velas...
Atardeceres únicos...
El lugar me pareció muy lindo pero súper técnico para volar en los filos detrás del despegue, hay que estar atento porque los sotaventos te sorprenden constantemente y si te quedás bajo pagarás las consecuencias. Adelante del despegue da para jugar horas y trabajar con alumnos. Pilotos en el aire aunque no estén documentados... Maricel, Guille, Rolan Julián y yo...
