domingo, 29 de septiembre de 2013

igualito, pero no es...

Voy a tratar de hablar un poco diferentes deportes o disciplinas que son parecidas pero distintas...

Parapente: esto es con lo que yo me accidente, es MUY tranquilo y relajado, si se kiere, o puede ser muy loco, al hacer acro y demás. Pero no es mi estilo.

Es un ala flexible, que toma forma cuando entra aire en las bocas o frente de ataque

http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=Zqa2fyA2pTw

 

 

paracaídas: ellos “se tiran” aunque dicen que “saltan”,

es lo mismo… “o sea” se tiran con un poco de técnica… (mucha, para no descontrolarse,

ni que se les desacomode el equipo)

después de todo está tu vida colgando de “ese” trapo. Jjjj

 

ala delta; es un ala, como el parapente pero  esta es rígida

, la rigidez se la da una barra que lleva en el borde de ataque.

No tienen plegadas como el parapente, pero para subirlas a una montaña, hace falta tener una camioneta 4x4 y que haya un camino….

vuela, aterriza y despega MAS rápido. Mi primer vuelo, fue un biplaza en aladelta,

pero me incliné por el parapente. Porque cualquier gil puede hacerlo y es más “fácil” de practicar… acá en bahia. Vamos seguido a sierra de la ventana. O Gral. La Madrid, porque el lugar esta bueno y vive un tipazo!!! Un paisano,

el tal Damián lestarpe… y esta “aprendiendo a hacerasados crudos…” jjjja

lunes, 23 de septiembre de 2013

mas de irel

Aca, estoy haciendo una prueba, si anda to bien, mañana van masssss

lunes, 16 de septiembre de 2013

facundo manes...

tengo su teléfono, cuando esté por capital federal, llamo y pregunto en
ineco para coordinar una "entrevista" o evaluación. le parece bien???
Asi charlamos un rato de LA cabezaaaa, jjjj
GRACIAS!!!

te da alasssss, je

http://www.expansion.com/2013/08/12/directivos/1376323440.html

Red Bull: Cuando la clave está en el márketing Más noticias sobre: empresas,
Internacionales, márketing Alerta de noticias Enviar a un amigo Imprimir
Disminuye el tamaño del texto Aumenta el tamaño del texto 16.08.2013 Madrid
Victor M. Osorio. Siga al autor en 2 Red Bull catapultó mundialmente un
producto que existía en Asia. Red Bull: Cuando la clave está en el márketing
Año 1982, un directivo de márketing entra en el bar del hotel Mandarin de
Hong Kong y pide algo que le ayude a mitigar su jet lag. Le sirven un
Krating Daeng (Búfalo rojo), una bebida con un alto contenido de cafeína y
taurina, que en aquella época estaba de moda en toda Asia. El refresco da
resultado y el directivo se pregunta si una bebida de ese tipo podría tener
éxito en Europa. Algo más de 30 años después, pueden responder ustedes
mismos a la pregunta: Red Bull tiene 9.000 empleados, está presente en 165
países y facturó casi 5.000 millones de euros en 2012. Pero volvamos de
nuevo al pasado. Dietrich Mateschitz, el protagonista de esta historia,
nació el 20 de mayo de 1944 (18 días antes del Desembarco de Normandía) en
el seno de una familia de origen croata que residía en Sankt Marein im
Mürztal (Austria). Sus padres eran profesores de Primaria y se divorciaron
cuando su único hijo era aún un niño. Dietrich estudió Economía y
Administración de Empresas en la Universidad de Viena –tardó 10 años en
acabar la carrera– e hizo un posgrado en Márketing. Su primer empleo fue en
Unilever y de esta compañía pasó a Blendax, empresa para la que trabajaba
cuando descubrió las bebidas energéticas en Hong Kong. Nace Red Bull Dos
años después del hallazgo, en 1984, Mateschitz fundaba Red Bull GmbH con un
socio tailandés con experiencia en la fabricación de este tipo de bebidas.
Cada uno puso medio millón de dólares y el austriaco se hizo con el 49% de
las acciones de la empresa. El siguiente paso fue crear el logotipo y el
eslogan, para lo que contó con la ayuda de un amigo que tenía una agencia de
publicidad. El resultado, dos toros rojos a punto de chocar y la frase Te da
alas, ha sido todo un éxito. Pese a que los primeros estudios de mercado
resultaron un desastre y nadie auguraba éxito a la empresa, ésta comenzó a
vender en 1987 en Austria. La experiencia no resultó tan negativa, y sólo
dos años después Red Bull daba el salto al extranjero (Singapur) y comenzó a
patrocinar a un piloto de F1, Gerhard Berger. De la mano del deporte, la
empresa no ha parado de crecer desde entonces entrando casi cada año en un
nuevo mercado: Hungría (1992), Alemania (1994), Reino Unido (1995), España
(1996), Estados Unidos (1997). Ahora, algunos de los países donde tiene más
éxito son lugares tan diferentes como Sudáfrica, Japón, Arabia Saudí o
Turquía. El márketing deportivo El éxito de Red Bull se ha debido en gran
parte a la habilidad de su fundador para coger un producto existente y
catapultarlo al estrellato de la mano de ingeniosas acciones de márketing,
especialmente relacionadas con el deporte. La empresa es dueña de los
equipos de fútbol de Salzburgo y Nueva York y patrocina numerosas pruebas de
motocross, surf, skate, vuelo acrobático... así como a centenares de
deportistas. Una de sus acciones más destacadas fue el patrocinio del salto
que el austriaco Felix Baumgartner hizo el año pasado desde 39 kilómetros de
altura. Invirtió 50 millones, pero la publicidad que obtuvo en todo el mundo
superó con creces esa cifra. Pese a ello, su gran acierto fue entrar en la
Fórmula 1 con la creación de la escudería Red Bull en 2004 tras comprar
Jaguar (en 2005 se hizo también con Minardi y creó Toro Rosso). Los
campeonatos del mundo de Sebastian Vettel han sido las mejores alas para la
marca de Mateschitz.