
Ésta es la imagen del gordo que tengo presente en forma permanente. Un tipo atento, pendiente de los detalles y de dar una mano.
En las últimas tardes de vuelo en Lamadrid o Pringles, o de inflado en el aero, estaba ahí cuando las cosas no salían para dar el consejo justo que permita encontrar el error, mejorar lo que se estaba haciendo, o simplemente bajar un cambio. Tanto él como Diego me dieron una mano enorme cuando estuve a punto de largar todo por la calentura de que las cosas no me salieran como lo esperaba.
También da siempre la nota por su particular sentido del humor: siempre haciendo bromas, incluso aunque alguno que otro se calentara ocasionalmente... las entradas previas de este blog dan más de una prueba de esto. Destacan las confrontaciones dialécticas con Tito...que incluyen eventuales golpes bajos de ambas partes y que hacen las delicias de la peña.
Ahora que parece que lo peor pasó, y que no tengo duda alguna que pronto vas a poder ver esto, quería aprovechar para saludarte, Gonza, y para celebrar tu buena onda, y la capacidad de contagiar esa energía positiva que le ponés a todo. Podría relatar muchas más cosas pero la verborragia no es lo mío. Como puse más arriba, una de las imágenes tuyas más fuertes que tengo en mi mente, es la de una persona que está pendiente de los demás. En este momento, viene la vuelta... estamos todos pendientes de vos, y de tu pronta recuperación.
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